jueves, 11 de abril de 2013

Bases históricas para la doctrina ambiental bolivariana


En el siglo XVIII y principios del XIX, el humanismo imperaba en Europa y dentro de él se encontraba el naturalismo como corriente filosófica que eliminaba las explicaciones de los fenómenos naturales como obra de un ser superior.
Rousseau propuso un sistema educativo basado en la naturaleza, el cual expone en Emilio en 1762,  que perseguía eliminar la injusticia de los poderosos y los vicios de la sociedad; su pensamiento influenció a muchos de los pensadores del resto del siglo XVIII, entre ellos Simón Rodríguez, Andrés Bello, Alexander Von Humboldt, Amadeo Bompland y quienes se relacionaron y compartieron esta influencia sobre la naturaleza con El Libertador.
Simón Rodríguez, primer maestro de Simón Bolívar, aplicó el método roussoniano y condujo largas excursiones con el futuro Libertador, poniéndolo en contacto con la naturaleza y su belleza; método educativo propuesto al Cabildo de Caracas en 1794. En la carta desde Pativilca en 1824, el Libertador Presidente llama a su maestro “amigo de la naturaleza” y lo convoca a su presencia motivándolo a disfrutar de la belleza de la naturaleza de la América Meridional señalando que “…aquí está doncella, inmaculada, hermosa, adornada por la mano misma del Creador. No, el tacto profano del hombre todavía no ha marchitado sus divinos atractivos, sus gracias maravillosas, sus virtudes intactas”.
Andrés Bello, otro de los maestros del Libertador y compañero de viaje en 1810 en Londres, reflejaría su amor por la naturaleza americana en sus obras: Oda al Anauco de 1800 y Silva a la Agricultura de la Zona Tórrida escrita en Londres en 1826.
El prusiano Alexander von Humboldt a quien Bolívar conoció en Paris en 1804, y el francés Amadeo Bompland quien acompañó al anterior y a quien posteriormente El Libertador invitó en 1823 a residenciarse en Colombia, aun cuando nunca pudo llegar por diversas vicisitudes debiendo residenciarse en Argentina, Paraguay y Brasil hasta su muerte. 
No se puede olvidar que Simón Bolívar, era hacendado y como tal poseía el conocimiento tradicional de las diversas prácticas agrícolas de lo que hoy denominados sostenibilidad dado que los valores de los agricultores y terratenientes de esas épocas era maximizar la rentabilidad de los terrenos no solo para ellos, sino con visión de heredar a sus descendientes tan importante fuente de riqueza.
Lynch (2008), al analizar las consecuencias de la Guerra de Independencia, pone a la mano varios elementos para dar cuenta del estado en que se encontraba Venezuela después de la misma:
1. Más de diez años de combate ocasionaron saqueo, consumo y destrucción de cultivos y ganadería.
2. Pillaje como método normal de guerra.
3. Guerra total de violencia incontrolada, agravada por las condiciones de miseria y de privaciones y enfermedades infecciosas que diezmaron a la población civil.
4. El consumo bélico redujo el ganado (vacas, caballos, mulas) de 4.5 millones de cabezas en 1812 a 256.000 en 1823.
5. Las exportaciones cayeron en forma alarmante: entre 1810 y 1816, el cacao bajó desde 120.000 fanegas al año a 20.000, el café desde 80.000 quintales a 20.000.
6. Después de consolidada la independencia, la agricultura permaneció por muchos años en situación de estancamiento y depresión.
De manera general, según Liscano (1996) las ideas conservacionistas de Bolívar pueden ser clasificadas en: la preservación de monumentos históricos de las culturas precolombinas; la protección de aguas, tierras y plantas, en estado de naturaleza pura; la protección de la fauna como fuente de alimento, vestido y medio de transporte; el aprovechamiento racional de bosques, suelos y aguas, como fuentes de bienestar y prosperidad; la creación de una infraestructura vial para facilitar el acceso de productos del campo y la ordenación del territorio, incluyendo la gestión de las minas y el fomento de la agricultura.
Podemos señalar entonces los siguientes decretos emitidos por El Libertador relacionados con temas ambientales y de los Recursos Naturales:
1.      A fin de fomentar el desarrollo económico, el Libertador decreta, el 21 de mayo de 1820 en la Villa del Rosario de Cúcuta, la creación de juntas  provisionales de agricultura y comercio, que entre otras funciones identificarán baldíos para que el gobierno los adjudique, recomendarán la creación de pueblos donde sea necesario, la construcción de caminos y el establecimiento de tribunales agrarios. Se puede decir que esta es la primera legislación sobre lo que hoy llamamos ordenación del territorio.
2.      En Trujillo (Perú) el 8 de abril de 1824 dispone que las tierras reservadas en propiedad de los indios deben ser devueltas como legítimos dueños que son; incluyendo aquellas que sean más ricas, más fértiles y más fácil de cultivar, para que sean los indios quienes disfruten de estas ventajas y no otro. También ordenó distribuir las tierras en manos de los latifundistas, de manera que los nuevos dueños tengan tanto terreno como puedan cultivar.
3.      Creó una dirección de minerías en cada  departamento para garantizar el progreso y control de este sector; dado en  Lima el 1° de febrero de 1825.
4.      Decretó la repartición de tierras a la comunidad indígena, eliminando o reduciendo el poder de caciques y políticos sobre dichas tierras y prohibiendo la enajenación de las tierras asignadas por 25 años, dado en Cuzco el 4 de julio de  1825; este decreto complementa el dictado en Trujillo (Perú) el 8 de abril de 1824.
5.      Ante la posible desaparición de vicuñas en virtud de la caza y la sobreexplotación ganadera y lanar, emite en Cuzco un decreto el 5 de julio de 1825 con el fin de protegerlas. Este corto decreto se constituye en antecedente de la Ley de Protección de la Fauna Silvestre de 1970  y de la vigente Ley de Protección de la Biodiversidad.
6.      Ese mismo día, emite un segundo decreto con el objeto de establecer medidas para reducir a rebaño las vicuñas del Perú con el fin de protegerlas mediante la exoneración de impuestos y de ayudas a los más pobres a tal fin.
7.      Dada la situación económica, ordena la expropiación de las minas abandonadas para que pasen a manos  del gobierno y puedan ser arrendadas o vendidas a terceros; este decreto es emitido en Pucará el 2 de agosto de 1825.
8.      Dadas las consecuencias de la guerra en el Alto Perú, decreta el 14 de diciembre de 1825 desde Chuquisaca, la devolución de tierras y la repartición de tierras a indígenas en la provincia de Santa Cruz para garantizar el repoblamiento de la región.
9.      El 17 de diciembre de 1825 desde Chuquisaca, decreta la elaboración de un censo agrícola para conocer las providencias necesarias para el establecimiento y mejoras de la industria rural.
10.   El más conocido de los decretos conservacionistas, es igualmente promulgado desde Chuquisaca el 19 de diciembre de 1825; en él se establecen medidas de conservación del buen uso de las aguas mediante el estudio de las cuencas hidrográficas, la reforestación con un millón de árboles y el establecimiento de políticas de gestión de bosques y cuencas.
11.   Prohíbe la exportación de ganado equino ante la severa situación existente en Colombia, señalada previamente; este decreto es dictado en Coro el 20 de diciembre de 1826.
12.   Una vez terminada la guerra de independencia, desde  Bogotá, en Consejo de Ministros decreta que para fomentar el laboreo de minas se exceptúa a los mineros  del servicio militar, siendo firmado el 24 de diciembre de 1828.
13.   Teniendo en cuenta que los bosques tanto de propiedad pública como privada y el gran valor maderero, industrial, de construcción y medicinal estaban siendo explotados de manera irracional causándole graves prejuicios decretó en  Guayaquil el 31 de julio de 1829, una serie de medidas de protección y mejor aprovechamiento de la riqueza forestal de la nación, entre las cuales estaban un censo, la necesidad de licencias, el pago de regalías, la ordenación productiva, la inspección sanitaria de productos medicinales como la quina, guías de exportación y estudios médicos para mejorar la producción y explotación de las especies conocidas y por conocer.
14.   En un extenso decreto, desde Quito el 24 de octubre de 1829, se establece el principio fundamental que los bienes del subsuelo pertenecen a la Nación, cambiando de esta manera el derecho indiano prevaleciente hasta esa época que reservaba al propietario de las tierras en las cuales se hallasen dicha propiedad.  Este decreto regula entonces la asignación de la propiedad sobre las minas, las regalías y el sistema judicial de control sobre las mismas.
          A pesar que la mayoría de estos decretos fueron dictados por El Libertador desde Perú y Bolivia, se constituyeron en leyes de Colombia dado que había sido investido por el Congreso a la usanza de aquella época, con poderes legislativos dictatoriales por un año, no debiendo confundirlo con usurpación o tiranía ya que hoy llamamos a esta potestad delegada habilitación para legislar; estas leyes pasaron a ser también venezolanas al momento de la separación de Colombia, La Grande en 1830.

Bibliografía
Liscano, Alirio (1996) Bolívar y la conservación de los recursos naturales y ecológicos. México. Disponible en: http://www.saber.ula.ve/bitstream/123456789/27598/1/ capitulo2.pdf Consultado el 9 de abril de 2013.
Lynch John (2008) Las revoluciones hispanoamericanas, 1808-1826. Arial Historia Editores, 11ª edición. Madrid.
Venezuela,  Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables (1979) Decretos Conservacionistas del Libertador (pp.13-59). Prólogo de Manuel Pérez Vila,: “Simón Bolívar, defensor de los recursos naturales”. Caracas.
Venezuela, Presidencia de la República (1983) Documentario de la Libertad.  Ediciones de la Presidencia de la República, compilador GB Jacinto Pérez Arcay, Colección bicentenario bolivariano, 56 volúmenes.

miércoles, 6 de marzo de 2013

Reflexiones históricas a la muerte de Chavez

Ayer en la tarde falleció el Tcnel Hugo Rafael Chávez Frías, Presidente de la República Bolivariana de Venezuela. A todos quienes no tocó trabajar en diversas trincheras de esta Revolución bonita, nos llena de un profundo dolor dicho lamentable y temprano fallecimiento. Paz a sus restos y nuestras sentidas condolencias a sus familiares, amigos y al pueblo que lo siguió y basó en él su esperanza de un futuro mejor.

Es doloroso ver por las redes sociales los mensajes de odio de muchos que se llaman venezolanos, y la insensibilidad de ciudadanos que se definen como educados y civilizados, cuando en realidad no poseen educación lo que tienen son títulos universitarios y si esa es la civilización que muestran, entonces mejor ser salvajes; a fin de cuentas, la civilización de los salvajes fue y es la justificación de la conquista y colonia por los europeos en la América Meridional y de los nuevos imperios que surgieron en el siglo XX.

Estoy triste además, porque en nuestra historia hay dos eventos que pareciesen pronosticar nuestro futuro; en primer lugar el Convenio de Coche que finalizó la Guerra Federal y el segundo la insanidad mental del Dr. Diógenes Escalante.

Luego del misterioso asesinato de Ezequiel Zamora, se firmó el Convenio de Coche, el 24 de abril de 1863 modificado el 22 de mayo; acordado y negociado por Antonio Guzmán Blanco y que en realidad significó la muerte de las esperanzas del pueblo de llegar a ser "hombres y tierras libres".   La historia nos revela que fue un "quítate tú (Páez) para ponerme yo (Falcón y Guzmán B)" como dice nuestro pueblo. Los “lideres" de la Guerra Federal, una vez apartado Zamora, simplemente vendieron los ideales que habían guiado a los federalistas en una larga guerra de 5 años y pactaron con la oligarquía de ese entonces, hicieron cambios estéticos a la Nación y terminaron enriqueciéndose unos pocos y empobreciendo a los demás, entre ellos sus soldados, que habían luchado por los ideales bolivarianos. ¿Pactarán un nuevo Convenio de Coche? amanecerá y veremos.

Por otro lado, la enfermedad mental del Dr. Diógenes Escalante, significó la ruptura de las políticas de modernización de Venezuela iniciadas por el General Medina Angarita, fundador del Seguro Social, el Banco Obrero, la reforma agraria, la educación pública gratuita, la reducción del analfabetismo a la mitad, los programas de cultura obrera, el salario mínimo, el fortalecimiento de los sindicatos, las cooperativas, la construcción de El Silencio en Caracas y la urbanización Rafael Urdaneta en Maracaibo, la Ciudad Universitaria, el contrato colectivo petrolero. Lamentablemente la historiografía adeca, para justificar su derrocamiento en el cual participaron con grupos de ambiciosos militaristas, no le ha dado el debido reconocimiento y se ha apoderado de muchos de estos programas para luego abandonarlos con el Pacto de Punto Fijo. ¿Pasará lo mismo? esperemos que no, solo la historia lo dirá.

martes, 5 de marzo de 2013

Maestría en Historia Militar

Recientemente iniciamos una Maestría en Historia Militar en la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela, la cual es realizada en el Instituto de Altos Estudios para la Defensa Integral de la Nación, de la cual tengo el honor de ser su coordinador.

Como parte de ella, hoy iniciamos una materia denominada Métodos de Investigación Histórica en el Siglo XXI. Damos la bienvenida a nuestros alumnos, quienes pertenecen a diversas generaciones de las TIC, para que podamos compartir con ellos sus trabajos de investigación académica y criticarnos mutuamente. 

domingo, 13 de mayo de 2012

Aproximación metodológica para una Geohistoria de Venezuela 

Vamos a partir de ahora publicar estudios acerca de la Geohistoria de Venezuela, como aporte al desarrollo de estos estudios acerca de la evolución histórica del territorio, del espacio geográfico y del Pueblo venezolano. Empezaremos con una aproximación al método para estudios geohistóricos. 

Fernand Brauder de la escuela francesa Annales, es considerado el padre de esta disciplina del conocimiento, según algunos una nueva ciencia; sin embargo, por ahora no nos enfrascaremos en esta discusión ya que consideramos más importante establecer hechos acaecidos en el pasado que han sido determinantes para la conformación del espacio geográfico de lo que hoy constituye la República Bolivariana de Venezuela. Brauder consideraba con una visión estructuralista y materialista, propia de la Escuela Annales, que la historia debía transcender el estudio clásico orientado hacia los hechos políticos, entre ellos la guerra y tomar en consideración lo socio-económico; igualmente clasificaba la historia en tres grandes tiempos: la larga duración o de las estructuras, la coyuntura o de los cambios y el acontecimiento con poca relevancia histórica. La historia de las civilizaciones es un ejemplo de esta visión, otra es la historia de la sociedad capitalista; Inmanuel Wallenstein, creador de la escuela geopolítica del Sistema Mundo es uno de los seguidores de Brauder.

En Venezuela, se considera que el Profesor Ramón Tovar de la UPEL, es uno de los importantes teóricos de la disciplina, en tal sentido señala que la Geohistoria  puede ser entindad como la  “ciencia que intelecta el espacio concebido y creado por los hombres, organizados en sociedad, ceñidos a condiciones históricas dadas o determinadas…no hay otra geografía que no sea la llamada humana, mejor identificarla como Geohistoria”. Sin embargo, muchos geografos e historiadores de este siglo y anteriores han estudiado en Venezuela a diversos colectivos socio culturales y su impacto en la formación de la Nación.

Desde el punto de vista estructural, se pueden considerar por ejemplo la fuerza armada, las etnias indígenas y las afrodesplazadas, el mestizaje, el sistema jurídico, los municipios, las parroquias, las misiones, el sistema económico, entre otros. 

Desde el punto de vista del cambio podemos considerar para los estudios geohistóricos los patrones migratorios de las diversas etnias amerindigenas, la conquista y colonización parcial por el Imperio Español, los flujos migratorios forzados de los esclavos africanos incluyendo sus orígenes y destino, las Repúblicas, incluyendo a la efímera República de Colombia (la grande), hasta nuestros días. 

Desde el punto de vista jurídico-legal podemos considerar desde las capitulaciones de los Reyes Católicos hasta la actual Constitución, pasando por las actas del Consejo de Indias, los Ministerios de Indias y de los reyes españoles que determinaron y modificaron lo que hoy es Venezuela, los diversos tratados de delimitación, la distribución política de las provincias y estados. Además hay que estudiar la evolución del derecho marítimo y aéreo que a lo largo del siglo XX añadieron nuevos elementos espaciales. 

Considerando la geografía e historia de la economía, solo podemos considerar dos grandes sectores que han caracterizado nuestra Nación eminentemente primaria en lo que a economía se refiere: la economía agro-ganadera y la economía mineralera-energética, recordemos que la búsqueda de oro y perlas fue uno de los más importantes motivadores de la conquista española en el siglo XVI. Dada mi formación y empleo, considero interesante el estudio de la marina como importante elemento del sector servicios que constituyó un importante aporte a la economía nacional. 

Esto no significa una división metodológica imperativa, más bien es una propuesta para evitar dejar afuera aspectos que pueden ser de importancia. 

Uno de los autores venezolanos contemporáneos que he consultado en el pasado sobre este tema es el Doctor Pedro Cunnill Grau, quien con su maratónica obra Geografía del Poblamiento de Venezuela en el siglo XIX es una referencia obligatoria sobre el tema de la geografía humana histórica; Carlos Siso quien a mediados del siglo XX escribió sobre la formación del Pueblo Venezolano y Angelina Pollack sobre la procedencia de los esclavos traidos a Venezuela. Invito a mis lectores a ampliar esta bibliografía.

lunes, 14 de febrero de 2011

Castillos, Fortalezas y Fortines en Venezuela

A continuación un listado tentativo de fortificaciones españolas en Venezuela.

Fuerte de Santiago de Araya, Cumaná
Fuerte de Cerro Colorado, Cumaná.
Castillo de San Antonio de la Eminencia, Cumaná.

Fortín de San Carlos Borromeo en Pampatar, Margarita
Fuerte de Santa Rosa en La Asunción, Margarita
Fuerte de la Galera en Juan Griego, Margarita

Fortín de La Magdalena en El Morro de Lecherías

Castillo de San Carlos, La Guaira
Camino Viejo de los Españoles: (La Guaira- Caracas)
a. Castillo Negro
b. Castillo Blanco o Loma del Viento
c. Castillo de San Joaquín o La Cumbre
d. Fuerte del Príncipe, El Vigía
e. Fuerte de San Agustín
f. Fuerte del Carmen, Gavilán
g. Fortín de La Trinchera o El Salto
h. Batería de Mapurite
i. Batería de Santa María de Las Mercedes
j. Batería de San Gerónimo o El Colorado
k. Batería de Alcabala, El Peñon
l. Batería de San Bruno
m. Batería de La Fuerza
n. Altura de San Telmo
o. Pólvora de San Pablo

Castillo de San Felipe, Puerto Cabello.
Fortín Solano, Puerto Cabello.

Fortín de San Pedro, La Vela de Coro. Donde ondeó la bandera de Miranda en 1806.

Fuerte de San Carlos de la Barra, Maracaibo.
Batería de Isla de Toas, Maracaibo

Castillos de Guayana, Río Orinoco.

viernes, 18 de junio de 2010

Cultura y uniformes militares

¿Cuál es la tradición venezolana en el vestir masculino?

Ante esta pregunta muchos de nosotros pensaremos en el flux, el liqui-liqui o incluso en la guayabera o el paltó.

El flux es un americanismo sinónimo de terno de acuerdo con la Real Academia. Nos viene de Inglaterra, originalmente constaba de tres piezas (saco, pantalón y chaleco) y por eso el nombre de terno, como aun le llaman en algunas partes del país, incluye la corbata la cual había evolucionado de la bufanda y camisa. Cuando estudiamos fotos del siglo XX vemos que es durante el Gobierno de Gómez que se empieza a popularizar el uso de flux, reservando el paltó levita para actos oficiales y el smoking para actos formales de carácter social, lo cual continuaría hasta hace muy pocos años.

El liqui-liqui, lique-lique o liqui-lique parece haber sido introducido en nuestro país en el siglo pasado arraigando en nuestros llaneros. Sin embargo se usa en las tierras calientes de Colombia, recordemos al Gabo recibiendo su premio Nóbel en un liqui liqui oscuro. También es usado en varias partes del Caribe; en Cuba lo llaman filipina. Es interesante ver que en India y Paquistán usan trajes muy similares.

La guayabera es aparentemente de origen cubano y se extendió rápidamente por todo el Caribe angloparlante, francófono e hispano. Los panameños la mantienen con un fervor patriótico y podemos ver que en Nicaragua todos los actos oficiales son en este típico vestir. En nuestro país había perdido arraigo, recuerdo que cuando las usaba en los años ochenta, me “miraban feo”, pero en los últimos años ha retomado su puesto y ahora la vemos en las cumbres presidenciales como “uniforme” de los participantes.

Paltó, término venezolano nos viene del francés paletó que es un saco sin levitas, seguramente nos llegó con el afrancesamiento cultural que ocurrió durante los gobiernos de Guzmán Blanco o a principios del siglo pasado. En algunas regiones de América lo conocen como americana. Se usa sobre la camisa de origen europeo que originalmente era ropa interior, por lo cual nos ha quedado la costumbre de que un caballero no se quita el paltó frente a una dama.

¿De donde viene la moda de nuestros uniformes?

Como el resto del país, hemos tenido influencia de las culturas europea y americana. Nuestros uniformes tipo traje vienen del mismo origen del flux.

Vemos que durante el gobierno del General Delgado Chalbaud todavía se empleaba la guerrera de cuello cerrado con cinturón exterior cruzado en el pecho como interior de cuartel y el uniforme de gala con charreteras. De acuerdo con las fotografías que podemos consultar, es Delgado Chalbaud el primero que aparece uniformado de verde oliva y guerrera blanca de gala con charreteras (en su sarcófago). Pérez Jiménez estrena aparentemente el beige (con cinturón exterior) y el uniforme de campaña verde oliva con la camisa por dentro del pantalón. En la Armada cambiamos nuestros uniformes durante la Segunda Guerra Mundial, aparentemente cuando son expulsados los instructores alemanes e italianos que teníamos en la Escuela Naval y sustituidos por norteamericanos, cambiando entonces al uniforme 2 y 2C, al uniforme beige (eliminado en los ochenta) y faena beige que como el de los norteamericanos tenía mangas largas que se arremangaban por el calor y corbata negra que no se usaba a bordo pero si en todas la unidades y establecimientos en tierra (incluyendo la infantería de marina), que todavía la usaba en 1958. Vemos que el Vicealmirante Wolfgang Larrazabal usaba un uniforme azul cruzado con corbata negra y charreteras en 1958 al igual que al General Castro León en uniforme blanco con corbata negra y charreteras. En cuanto al uniforme de campaña, según lo que hemos podido observar, usamos hasta mediados de los años ochenta el verde oliva similar al que empleaban los norteamericanos y otros ejercitos desde la segunda guerra mundial, con las variaciones propias del paradigma que se seguía en cada fuerza fuera el del US Army o el del Marine Corps, como seguiría siendo en general hasta hace un par de años. De hecho, en plena "revolución"; la Armada usa una gorra de campaña extrañamente similar a la del Marine Corps del "Imperio"

Este breve blog no pretende profundizar el tema, sino hacernos reflexionar sobre nuestros uniformes y motivar estudios mas profundos para comprender que el uniforme militar debe representar la forma de vestir de la cultura a la cual pertenece. Esta reflexión puede llevarnos quizás a que consideremos tener todos un uniforme tipo guayabera mas parecido al interior de cuartel del Ejército, como por ejemplo es el caso de los guardacostas de muchos países caribes o volver a la guerrera tipo Nr 2 de la Armada por ser mas parecida al liqui liqui, la cual fue eliminada durante los años 50 al introducirse camisas con corbata en los uniformes mas formales.

sábado, 18 de julio de 2009

Formación de la población venezolana


La población precolombina

Al arribo de Colón a lo que hoy se conoce como América, el continente meridional estaba poblado por los siguientes grupos étnicos-culturales mayores, Siso (1939):

Chibchas o Muiscas ubicados en el área norte de los Andes y sus valles intermedios alcanzando los Andes venezolanos y parte del piedemonte. Poseían una civilización sedentaria formada alrededor de una religión, sistema político y económico. Los Barí son los únicos supervivientes de este grupo, al cual pertenecían los Timoto-cuicas.

Araucas o Arahuacos que controlaron las planicies de las cuencas del Amazonas y Orinoco al este de la cordillera andina, al momento de la llegada de Colón coexistían en guerra con los Caribes, eran pueblos nómadas por lo cual su civilización es considerada de subsistencia. Los Wayuu, Piapoco, Paraujano, Warekena, Baré, Baniva y Kurripako pertenecen a esta cultura

Caribes quienes controlaban las costas orientales de Suramérica, desde la desembocadura del Amazonas hasta el Mar de las Antillas y sus costas, internándose tierra adentro por vía fluvial en constante conflicto con los araucas. Al igual que estos, su civilización sedentaria no permitió la consolidación en centros poblados y el consiguente desarrollo socioeconómico. Los Pemón, Kariña, Yekuana, Akawayo, Yavarana, Yukpa y Panare pertenecen a este grupo étnico.

Guaraníes ubicados en la cuenca del Paraná y Paraguay

Quichuas ocuparon los Andes del actual Ecuador, Perú, Bolivia, norte de Chile y sur de Colombia formando uno de los grandes “imperios” conseguidos por los españoles, denominado Inca.

Araucanos en la cuenca del Río de la Plata y hacia el sur

Aymaras en la cuenca del Lago Titicaca.

Mayas en Centroamérica hasta Yucatán

Aztecas en Yucatán y el actual México. Constituían el otro “imperio” conseguido por los españoles, aun cuando hoy se conoce que se había construido recientemente sobre los restos de Mayas y Olmecas.

La repartición y la encomienda

La repartición se inició cuando Cristóbal Colón asignó tierras e indígenas a sus oficiales y soldados como premio a su participación, violando con ello las Capitulaciones de Santa Fe que había firmado con la Reina de Castilla y el Rey de Aragón.

La encomienda es una institución española proveniente del derecho castellano por la cual se le otorgaban a las órdenes caballerescas territorios, inmuebles, rentas o beneficios en pago a sus servicios.

En las Ordenanzas de Burgos (1512), y de Valladolid (1513) bases del derecho indiano, se establece la encomienda para las “Indias” como reconocimiento al esfuerzo del conquistador y como mecanismo de cristianización y “civilización”

Producto de las gestiones del Obispo de Chiapas Fray Bartolomé de Las Casas a favor de los derechos de los naturales, como también se llamaban a los indígenas, se promulgaron las “Leyes nuevas de Valladolid (1542)”, eliminando la encomienda hereditaria, significando esto el alzamiento de Francisco Pizarro en Perú.

El emperador Carlos I (Carlos V de Alemania )modificó en 1545 estas leyes restituyendo la encomienda pero con mayores restricciones que las de las leyes de Burgos. En la realidad, la igualdad jurídica que se otorgaba a los indígenas como súbditos del Rey no fue cumplida en la casi totalidad del “nuevo mundo” desde la Alta California hasta la Patagonia. Esta misma norma legal estableció la figura del “requerimiento” previo a la “reducción” de aquellos indígenas que significaría lo que hoy denominamos genocidio contra las tribus aborígenes del continente americano, equiparable al cometido por los ingleses y norteamericanos contra los indígenas americanos en sus áreas de colonización.

La encomienda fue finalmente abolida en 1771.

Las misiones, pueblos de indios y pueblos de blancos

Institución de la colonia que surgió como respuesta de la iglesia católica al fracaso de la lucha por eliminar las encomiendas en 1545.

La primera misión en Venezuela sería fundada en Píritu durante el año de 1650 por Fray Francisco de Pamplona, monje franciscano, quien había sido previamente Caballero y Almirante y fallecería en Caraballeda.

La misión creaba un “pueblo de indios” designaba un alcalde indio, capataz de los indígenas habitantes; el teniente de justicia india, responsable del orden y la disciplina. Manteniendo con ambos cargos el liderazgo natural de los propios indígenas, el fraile además de sus tareas religiosas y educativas, administraba en nombre de la comunidad indígenas/monjes los bienes comunales tales como el conuco comunal, el hato comunal y el almacén comunal o barbacoa, primeras organizaciones de propiedad comunal o lo que hoy pudieramos definir como socialismo en América. Debe recordarse que la Regla Monástica (San Benito) prohíbe, aun hoy en día, la propiedad de bienes terrenales por cualquier miembro regular de una orden monástica. La legislación española de entonces prohibía a los monjes todo tipo de actividad comercial, por lo cual el rey tuvo que dar una dispensa especial en Agosto de 1702 para comerciar pero reservando la propiedad a los pueblos de indios.

Las misiones prosperaron notablemente causando problemas y fricciones con los encomenderos y autoridades civiles que llegaron a causar diversas rebeliones violentas de indígenas de la etnia caribe en lo que hoy es el Estado Sucre.

Solamente en los llanos, donde la geografía impuso condiciones adversas para el desarrollo de conucos y hatos, fracasaron inicialmente las misiones, apelando los misioneros a “reducir” a los indígenas mediante la creación de “pueblos de blancos” convirtiéndose a los indígenas en siervos de los blancos y opacando el éxito ocurrido con las misiones en otras partes del país. Estos pueblos de blancos constituyeron las bases de la mayoría de las ciudades de los llanos venezolanos.

La esclavitud y la negritud

La esclavitud en América se inició originalmente con esclavos blancos producto de la guerra de la reconquista, hasta que en 1550 se inicia la introducción masiva de esclavos africanos negros, siendo predominante la de estos últimos. Culturalmente los africanos traídos como esclavos provenían de las culturas Yoruba y Bantú, según Siso (1939).

Los bantú tanto del Golfo de Guinea como de Angola fueron traídos hasta mediados del siglo XVIII y los yoruba después de 1800, de acuerdo con Pollack (1972), por lo cual muy pocos llegaron a Venezuela, siendo transportados estos últimos en las islas españolas del Caribe, en especial a Cuba.

Los africanos fueron empleados en América como braceros en las diversas plantaciones en tierras calientes, como servicio domestico y eventualmente como capataces en las haciendas y hatos de los llanos dirigiendo la mano de obra indígena.

El mestizaje

El conquistador español, quien mayoritariamente vino solo, empezó a relacionarse sexualmente desde el primer momento con las mujeres indígenas a través de amancebamientos y matrimonio. Igualmente muchas mujeres blancas capturadas por indígenas produjeron hijos producto de esta relación. A todos estos hijos se les llamó mestizos, muchos de ellos fueron colonizadores y encomenderos a su vez por propio derecho, ejemplo de ello es el margariteño Francisco Fajardo quien incluso llegó a gobernador de una amplia extensión del territorio costero y muchos otros fueron líderes de las diversas reacciones contra el imperio español.

La llegada de los esclavos africanos haría que cambiase esta situación, naciendo los mulatos de la unión entre europeos y africanos.

Con el tiempo, los africanos y los indígenas también se mezclarían denominándose a sus hijos: zambos producto por un lado de vivir juntos en las haciendas de los españoles producto del régimen de encomiendas o del apareamiento de negros cimarrones e indígenas no reducidos en los llanos o de estos con sus capataces negros.

Distribución humana-étnica al momento de la independencia

La mayoría de la población estaba, al igual que hoy, distribuida a lo largo del eje norte-costero, sin embargo la concentración urbana era muy reducida en gran parte por la falta de medios de subsistencia para las clases económicas mas desposeidas.

Los indígenas habitaban aquellas regiones donde aun hoy existen agrupaciones de descendientes de estos. Nos referimos a la Península de la Guajira, Sierra de Perijá, Llanos entre el Apure y el Meta, Mesa de Guanipa, Delta del Orinoco, Bolivar y Amazonas. Según Cunill (1990).

El mestizo dominaba particularmente el Oriente del país, en especial Margarita, la depresión de Unare, la Serranía Coriana y valles cercanos a Barquisimeto, Paraguaná y los Andes.

Los afrodescendientes habitaban las zonas cálidas donde se cultivaban cacao, caña, cocos y otros frutos. En general esto comprende la costa de Mar Caribe, depresión del Lago de Maracaibo, Valles de Aragua, Tuy incluyendo Barlovento y Yaracuy y en la depresión del Golfo de Paria. Había muy pocos en el Oriente, limitados casi exclusivamente al servicio interno de los ricos criollos.

Los mulatos se habían convertido en los comerciantes y artesanos del país, habitando por consiguiente los alrededores de los centros urbanos.

Los zambos poblaban los llanos altos y bajos del país, constituyendo masivamente lo que conocemos como llaneros.

Los siglos XIX y XX

Servirían para eliminar las barreras geoeconómicas que habían definido el poblamiento de la Capitanía General de Venezuela, por un lado la guerra de Independencia que diezmaría la población del país, no solo por la guerra sino por las epidemias de viruela, tuberculosis y malaria, y lo dejaría en un estado total de ruina económica, como no ocurrió en otros países; las diversas guerras caudillescas hasta entrado el siglo XX, con el gobierno del General Juan Vicente Gómez; las migraciones producidas por la industria petrolera y finalmente la inmigración promovida por el General de División Marcos Pérez Jiménez, de artesanos europeos en la década de los años cincuenta del siglo pasado; así como, los emigrantes latinoamericanos llegados producto de problemas económicos en sus naciones.

BIBLIOGRAFÍA
Cunill Grau, Pedro. 1987 Geografía del Poblamiento de Venezuela en el Siglo XIX. Ediciones de la Presidencia de la República. Caracas. Tres Tomos.

Cunill et al. 1997. Los tres primeros siglos de venezuela 1498-1810. Fundación Mendoza, Caracas. 591 pp.

Siso, Carlos. 1939. La formación del pueblo venezolano. Ediciones de la Presidencia de la República, Caracas. Séptima edición, 1986. 470 pp.

Pollak Eltz, Angelina 1972. Procedencia de los esclavos negros traídos a Venezuela. En: Vestigios africanos en la cultura del pueblo Venezolano: Universidad Católica Andrés Bello, Instituto de investigaciones Históricas, Caracas p. 23 – 32. http://www.bnv.bib.ve/ procedencia.htm